Categoría El oficio de escribir

Habitar la Tierra Baldía

Todo proyecto creativo implica, en sus comienzos, el desafío de habitar la Tierra Baldía, ese lugar inhóspito donde sopla el viento de la desgracia y la vista no alcanza a otear más que llanuras polvorientas. Al menos, así es como ocurre en mi experiencia, y en esta ocasión no ha sido diferente: hace ya más de tres meses que alumbré este espacio y he pasado la mayor parte del tiempo envuelta en la incómoda sensación de vagar por un terreno pedregoso e infértil.

Aterrizar

El anhelo de volar, de sentirme libre y capaz, de lanzarme al vacío, es para mí muy antiguo. No es casual, por tanto, que el símbolo de las alas haya tenido una presencia constante en mi escritura.

Remedios

No es el nombre que me pusieron mis padres. Con ese nunca he podido identificarme: siempre he sentido que se refería a una persona que no era yo. Reaccionar ante él me sigue costando un imperceptible aunque molesto ejercicio mental sin el cual no podría superar su ajenidad.

¿Todavía tiene sentido abrir un blog?

Empecé a escribir mi primer blog en 2004, el mismo año en que nacía WordPress. Por aquel entonces, las bitácoras eran una novedad en castellano y muchas plataformas todavía llevaban un nombre relacionado con la palabra “diario”: era el caso de LiveJournal, donde mis primeras entradas salieron a la luz.